Parroquia de Mengabril
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LITURGIA DOMINICAL

mayo 5th, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

V DOMINGO DE PASCUA

 6 DE MAYO DE 2012

El Domingo de la Unidad

Realmente la imagen  proyectada esta semana por Jesús de Nazaret sobre la vid y los sarmientos tiene  una lectura de unidad, de completa e indestructible unidad. Es verdad que sin  Jesús –la vid—, los sarmientos –todos nosotros—no pueden vivir, ni progresar,  ni dar fruto. Pero esa función se produce… juntos, unidos, sin poder  separarse. La metáfora de la unidad nos ha parecido muy adecuada para los  tiempos en los que vivimos.

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 9, 26-31

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, porque no se fiaba de que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles.

Saulo les contó como había visto al Señor en el camino, lo que le había dicho y como en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús.

Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén predicando públicamente el nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron suprimirlo. Al enterarse los hermanos lo bajaron a Cesaréa y le hicieron embarcarse para Tarso.

Entre tanto la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad y se multiplicaba animada por el Espíritu Santo.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 21

R.- EL SEÑOR ES MI ALABANZA EN LA GRAN ASAMBLEA.

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN JUAN 3, 18-24

Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad. En esto conoceremos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante Él, en caso de que condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios; y cuanto pidamos lo recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.

Y este es su mandamiento que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.

Palabra de Dios

EVANGELIO

+ LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 15, 1-8

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

– Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo poda para que dé mas fruto. Vosotros estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mi y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí, lo tiran fuera, como al sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que deseéis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.

Palabra del Señor

COMENTARIO:

DIOS CORRE POR NUESTRAS VENAS

–¿Estamos unidos a  Cristo? Que se note en nuestras obras (buenas y abundantes) y en nuestras  palabras (escasas pero certeras)

–¿Estamos soldados a  Dios? Que se aprecie en nuestros caminos (con los colores de la esperanza y del  amor) y por nuestro testimonio (nadie tan grande como Él)

–¿Estamos adheridos al  Espíritu? Que se advierta en el ardor de nuestra existencia cristiana (lejos de  la timidez apostólica) y en nuestros dones bien empleados (sabiendo de quién  vienen y hacia dónde van)

1.-  Somos un pueblo tocado por Dios. Desde el día de nuestro bautismo, la cepa de  todo lo que somos, tenemos y hacemos, pertenece a Él. Muchas de las calamidades  que nos rodean, de los acontecimientos lúgubres que se dan a nuestro alrededor  (incluso dentro de la misma Iglesia) es porque, a Dios, lo hemos dejado fuera.  Porque, en definitiva, lejos de ser Él –motor, fuerza y sangre de nuestras  venas- lo hemos convertido en un invitado de tercera o, incluso, en un gran  desconocido.

Después  de un vendaval nos sorprende, y nos entristece, los daños ocurridos en un  árbol: sus ramas resquebrajadas, caídas y por lo tanto sin posibilidad de dar  fruto. ¿Cómo es nuestra pertenencia a Dios? ¿Y a su Iglesia? ¿Estamos  ensamblados con todas las consecuencias? Muchas de nuestras caídas (o  tropiezos) vienen dadas por huracanes laicistas que intentan convencernos de  que, el hombre sin Dios, es más libre y con más capacidad para ser feliz.  Luego, los hechos, nos demuestran lo contrario: los dictados de una sociedad  sin Dios nos llevan a un sin sentido, a una falta de horizontes, a una angustia  vital.

2.-  Desde el día de nuestro Bautismo, y lo recordamos intensamente en la Vigilia  Pascual, pasamos de la tiniebla a la luz, del pecado a la gracia. Por la fe  estamos articulados de una forma espiritual a Cristo: reconocemos que Él es  nuestro Señor, el Hijo de Dios. Al creer en Él, sentimos que por nuestras venas  corre el mismo Dios. No somos entes aislados. No estamos huérfanos ni vamos por  la vida como dioses o como reyes. Dios, al que pertenecemos como pueblo, nos  irradia algo que necesitamos no olvidar y si cuidar o cultivar: la vida eterna.  ¿Seremos capaces de permanecer unidos a Él hasta el último día en nuestra  tierra?

Hoy,  por diferentes causas, el hombre del siglo XXI pretende una emancipación de  todo lo habido y por haber: no sirve ni interesa una moral determinada, se  ensalza la conciencia individual en detrimento de la colectiva, se potencia el  personalismo frente a lo comunitario, la independencia frente a la comunidad.  ¿Y Dios? ¿Dónde queda Dios?

Dios  sigue hablando y manifestándose de muchas formas y de otros tantos modos. Hay  personas que, sintiéndose tocadas por Él, siguen dando los frutos que el  Evangelio reclama: responder con prontitud y con generosidad a su inmenso amor.

3.-  A veces podemos pensar que, dar frutos, es hacer muchas cosas, construir,  reunirnos cien veces y no llegar a ningún acuerdo, desplegar mil y una  iniciativas en pro de un mundo mejor (que por supuesto está bien)….y tal vez  podemos llegar a olvidar que, la consecuencia más esencial e importante de  nuestra unión con Dios, es precisamente responderle con nuestra adhesión,  confianza, fe y seguridad de que Él camina a nuestro lado.

4.-  ¿Cuántos frutos tengo que dar como cristiano? –preguntaba un discípulo a su  maestro espiritual- Y, éste, le respondía: ¿Ya estás unido al Señor? Déjate  llevar por Él y, toda tu persona y toda tu vida, será un constante fruto. Y es  que el riesgo que tenemos es mirar tanto a lo qué hacemos que dejamos de lado a  Aquel que es fuente y origen de todo nuestro quehacer apostólico.

LITURGIA DOMINICAL

abril 28th, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

IV Domingo de Pascua
29 de abril de 2012

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El Domingo del Buen Pastor

Jesús es el único Pastor de un solo rebaño. Jesús es el Buen Pastor de todos los que invocan su nombre, estén donde estén. Es el pecado lo que ha separado a los cristianos. Y dicha separación es dura, profunda. Incluso parece que, en los últimos tiempos, el ecumenismo no avanza. Pero algún día se cumplirá ese deseo de Jesús: un solo Pastor, de un único rebaño. Un día estaremos todos juntos siguiendo al Buen Pastor.

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 4,8-12

En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo:

– Jefes del pueblo y senadores, escuchadme: porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar que poder ha curado a ese hombre. Pues quede bien claro, a vosotros y a todo Israel, que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros. Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ningún otro puede salvar y, bajo el cielo. no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 117

R.- LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS ARQUITECTOS, ES AHORA LA PIEDRA ANGULAR.

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN JUAN 3,1-2

Queridos hermanos:

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues, ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no lo conoció a Él. Queridos: ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal cual es.

Palabra de Dios

EVANGELIO

+ LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 10, 11- 18

En aquel tiempo dijo Jesús:

– Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estragos y los dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por eso me ama el Padre: porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Este mandato he recibido de mi Padre.

Palabra del Señor

comentario:

LOS BUENOS “PASTORES” DE HOY

1.- El buen pastor da la vida por las ovejas. El “dar la vida” debemos entenderlo en un sentido amplio. Da la vida, por supuesto, el que vive dedicado en cuerpo y alma a los demás y muere en acto de servicio; pero también da la vida por sus “ovejas” el que dedica toda su vida al servicio del prójimo más necesitado, aunque muera, agotado y en paz, en la cama. En la Iglesia católica podemos presentar a muchos de estos pastores que dieron su vida por sus ovejas, no sólo los maravillosos ejemplos de la madre Teresa de Calcuta o de Vicente Ferrer. En países de misión, y dentro del propio ámbito local en el que trabajan, son muchas, muchísimas, las personas que gastan y consumen su vida trabajando por los demás. No lo hacen por intereses económicos, o políticos, o de poder; no, lo hacen por amor al prójimo. Tampoco debemos pensar que estos buenos pastores son siempre curas, frailes o monjas; hay muchísimos seglares que dedican su vida a ayudar a los demás y lo hacen movidos por su amor a Dios y al prójimo. También estos son, en el mejor sentido de la palabra, buenos pastores. Todos los cristianos debemos aspirar a ser buenos pastores, por la sencilla razón de que todos los que queremos vivir como discípulos de Cristo debemos tratar de imitar al Buen Pastor. En este domingo del Buen Pastor todos los cristianos debemos preguntarnos si, de verdad, estamos dando la vida por los demás, imitando a nuestro único Pastor. Sería muy triste comprobar que los no cristianos no nos ven a los cristianos como personas entregadas al servicio de los demás, desinteresadamente y por amor. Y si a los que nos llamamos curas, frailes, monjas, obispos, cardenales, Papas, no nos vieran los seglares como personas dedicadas enteramente a los demás, es decir, como buenos pastores, sería algo realmente lamentable.

2.- Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil. El buen pastor siempre es católico en el sentido literal de la palabra, es decir, universal. Nuestro amor y nuestro servicio a los demás no debe conocer barreras, ni fronteras nacionales, étnicas, sociales, ni religiosas. Es natural que, en la práctica, nuestro amor y nuestro servicio vaya dirigido en primer lugar a las personas que viven en nuestro entorno más cercano, pero, si llega el caso, nuestro amor debe ir siempre más allá del redil en que nos movemos. Son los más necesitados los que más necesitan nuestra ayuda y hacia ellos deben ir encaminados nuestros esfuerzos y servicios. Aunque estas personas más necesitadas sean emigrantes, o no católicos, o simplemente extraños y desconocidos. Lo que queremos es ayudar y servir; la medida de nuestro amor sólo estará condicionada por el grado de necesidad de las personas que más necesitan nuestra ayuda.

3.- Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Esta es la razón más profunda y verdadera del amor de Cristo, Buen Pastor, a todas sus ovejas: que todos somos hijos de Dios, que Dios es padre de todos. Y esta debe ser también la única brújula que guíe y oriente nuestro amor a los demás: todos somos hermanos, porque todos somos hijos de un mismo Padre: Dios. Mientras vivimos en este mundo nuestra condición de hijos de Dios aparece siempre enturbiada y oscurecida por la materialidad viscosa de nuestra apariencia corporal. Sólo la fe nos hace ser plenamente conscientes de nuestra condición de hijos de Dios. Movidos, pues, por la fe, atrevámonos todos los días a llamar a Dios: Abba, Padre. Y atrevámonos a llamar “hermanos” a todas las personas con las que nos encontremos y a considerarlas como tales. Todos estamos dentro del redil de Dios, guiados por en único pastor, que es Cristo.

LITURGIA DOMINICAL

abril 21st, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

III DOMINGO DE PASCUA
22 de ABRIL DE 2012

 

Jesús Resucitado está con nosotros

Los apóstoles encerrados a cal y canto en el cenáculo viven con miedo a los dirigentes religiosos que condenaron a Jesús. Pero Jesús entra en esa fortaleza creada por el miedo y les dice que no es necesario ese miedo, que Él está con ellos. Nosotros, hoy, ahora, también tenemos miedo. Hay muchos problemas: la crisis, el desempleo, el hostigamiento a los cristianos desde muchos lados. “No tengáis miedo”… eso mismo nos dice a nosotros. Sabemos que Él estará con nosotros hasta la consumación de los tiempos. La Pascua es tiempo de alegría y Jesús nos trae ese gozo porque Él venció a todo aquello que nos asusta…

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 3, 13-15.17.19

En aquellos días, Pedro dijo a la gente:

– El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis ante Pilato, cuando había declarado soltarlo. Rechazasteis al santo, al justo y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos y nosotros somos testigos. Sin embargo, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia y vuestras autoridades lo mismo; pero Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas: que su Mesías tenía que padecer. Por tanto arrepentíos y convertíos para que se borren vuestros pecados.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 4

R.- HAZ BRILLAR SOBRE NOSOTROS EL RESPLANDOR DE TU ROSTRO

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN JUAN 2, 1-5a

Hijos míos:

Os escribo esto para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. El es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. En esto sabemos que le conocemos: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: “Yo le conozco” y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. Pero quien guarda su Palabra, ciertamente en él el amor de Dios ha llegado a su plenitud. En esto conocemos que estamos en El.

Palabra de Dios

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 23, 35-48

En aquel tiempo contaban los discípulos lo que les había acontecido en el camino y como reconocieron a Jesús en el partir el pan. Mientras hablaba; se presentó Jesús en medio de sus discípulos y les dijo:

– Paz a vosotros.

Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. El les dijo:

–¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.

Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:

–¿Tenéis ahí algo que comer?

Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. El lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:

–Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.

Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:

–Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.

Palabra del Señor

COMENTARIO:

QUEREMOS QUE DIOS NOS SONRÍA

1.- Señor, haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro… Acabamos de decirlo en el salmo. Queremos que Dios nos sonría, que se muestre alegre al mirarnos, porque solo la alegría ilumina el rostro de una persona.

Alegría es la tónica de la Resurrección, y es la tónica del Evangelio que se abre y se cierra entre sonrisas y alegría:

– los ángeles comunican a los pastores la gran alegría. Les ha nacido un salvador. Es al abrirse del Evangelio, de la Buena Nueva, del Gran Notición, que no puede ser más que una gran alegría.

– y el Gran Notición se cierra con las apariciones de Jesús resucitado, en la los discípulos no acaban de reconocer al Señor por su inmensa alegría.

Y entre el anuncio del ángel y las apariciones de Jesús la alegría corre por las páginas del Evangelio:

– Juan Bautista salta de alegría en el seno de Isabel al sentir cerca a Jesús.

– Jesús participa en la humana alegría de una boda pueblerina y les regala 600 litros de vino… y algún moralista le acusaría de responsable de las borracheras de aquellos buenos campesinos.

– Jesús asiste con gusto a convites, de donde le vino la fama de comedor y bebedor (o borracho)

– en la última de las bienaventuranzas proclama Jesús la paradoja de la persecución como raíz de la alegría… porque grande será vuestra recompensa.

– y lo que en su última oración al Padre pide Jesús para sus discípulos es que les “inunde la alegría”.

Y es que Jesús, rostro visible del Padre, nos muestra un rostro iluminado por la sonrisa y la alegría. También nosotros tenemos la misión de ser luz. Tenemos que mostrar la luz de nuestro rostro, un rostro iluminado por la alegría y la sonrisa.

2.- “Estad alegres como cristianos que sois”, dice San Pablo. La Fe es la llama que arde en el corazón, y su resplandor al exterior es la alegría.

Y es la alegría de saberse hijos de Dios, queridos por Dios, de no estar olvidados, ni aparcados, porque Dios no nos olvida. Alegría de saberse perdonado, porque Dios es mayor que todos nuestros pecados. Alegría de saber que con Cristo hemos resucitado porque llevamos dentro el germen de la Resurrección: el que cree en mi tiene vida eterna. ¡La tiene ya!

Bastantes tristezas hay a nuestro alrededor para que las aumentemos los cristianos con caras largas.

3.- El Señor ha sembrado de alegría la tierra:

– la alegría del niño chapoteando en la playa

– el jugueteo de un cachorrillo lleno de vida

– el agua cantarina de un torrente de montaña

–el gorjeo de los gorriones en un limpio amanecer.

– el blanco hiriente de un patio andaluz manchado del rojo vivo de los claveles y el verde de las hojas.

**Vivamos la alegría de la Fe y de la Vida.

**Arrojemos luz de alegría en los corazones tristes, corazones cerrados que huelen a moho.

**No hay mejor apostolado que el de la alegría y que todos podemos hacer.

4.- Jesús nos dice que el rostro de Dios se ilumina alegre con la conversión del pecador, como se alegra el ama de casa que encuentra la dracma perdida y el pastor cuando regresa con la oveja extraviada al hombre. Y repito: ¡vivamos la alegría de la Fe y de la Vida!

 

LITURGIA DOMINICAL

abril 12th, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

II DOMINGO DE PASCUA
15 DE ABRIL DE 2012

El Domingo de Tomás

Siempre se ha llamado a este segundo domingo de Pascua el de Tomás. La incredulidad primera del apóstol y su conversión posterior es, sin duda, uno de los más bellos relatos de los evangelios. Además, él expresó ese grito teológicamente muy importante como es: “¡Señor Mío y Dios Mío”!, preciosa jaculatoria que han expresando millones y millones de cristianos a lo largo de los últimos 20 siglos. Además este II Domingo de Pascua es un eco claro del Día de la Resurrección del Señor. La Iglesia, asimismo, celebra –y por disposición del siempre recordado beato Juan Pablo II—el Domingo de la Misericordia impronta y devoción muy bellas especialmente queridas por el Papa Wojtyla.

PRIMERA LECTURA

LECTURA DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 4, 32-35

En el grupo de los creyentes, todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenían. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con mucho valor.

Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego, se distribuía según lo que necesitaba cada uno.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 117

R.- DAD GRACIAS AL SEÑOR PORQUE ES BUENO, PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA. (o, Aleluya)

 Diga la casa de Israel:

eterna es su misericordia.

Diga la casa de Aarón:

eterna es su misericordia.

Digan los fieles del Señor:

eterna es su misericordia. R.-

 La diestra del señor es poderosa,

la diestra del Señor es excelsa.

No he de morir, viviré

para contar las hazañas del Señor.

Me castigo, me castigo el Señor,

pero no me entregó a la muerte. R.-

La piedra que desecharon los arquitectos,

es ahora la piedra angular.

Es el señor quien lo ha hecho,

ha sido un milagro patente.

Este es el día que actuó el Señor:

sea nuestra alegría y nuestro gozo. R.-

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 1, 22-25

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN JUAN 5, 1-6

Queridos hermanos:

Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a Aquel que da el ser, ama también al que ha nacido de Él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.

Pues en esto consiste el amor a Dios: que guardamos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo.

Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No solo con agua, sino con agua y con sangre: y el Espíritu es quien da testimonio, porque el espíritu es la verdad.

Palabra de Dios

EVANGELIO

 LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 20, 19- 31

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

–Paz a vosotros.

Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

–Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

Y dicho esto exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

–Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos.

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:

–Hemos visto al Señor.

Pero él les contestó:

– Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.

A los ocho días estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:

–Paz a vosotros.

Luego dijo a Tomás:

–Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

Contestó Tomás:

–¡Señor mío y Dios mío!

Jesús le dijo:

–¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.

Muchos otros signos que no están escritos en este libro hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su Nombre.

Palabra del Señor

 

COMENTARIO 

1.- Vencer al mundo.- Todos queremos ser amados y poder amar. Es como una necesidad vital del corazón humano. Si no se ama ni se es amado, la vida del hombre es algo baldío, seco, árido, truncado, roto, vacío. Ser amado y amar, la única felicidad que de veras puede llenar las ansias más íntimas del hombre.

 Por eso precisamente Cristo llega a decir que la señal inequívoca de sus discípulos es la de amarse mutuamente. Tan importante es el amor que en él se resumen toda la ley y los profetas; es decir, toda la revelación de Dios. El amor es como la síntesis perfecta de todo lo que el Señor manda. Y es que el amor es parte integrante de la esencia misma de Dios. Y Dios quiere que lleguemos a ser un día como él mismo es, empezando ya aquí por medio del amor.

 Abrirse a los demás, abrirse ante todo a Dios. Y desde la íntima unión con Dios volcarse hacia los hombres en perenne actitud de servicio. Sencillamente, hacer lo que Dios nos manda en cada momento, eso que nuestra conciencia, bien formada e informada, nos va dictando. Nada más y nada menos. Nos vemos desbordados, nos sentimos impotentes, incapaces de amar siempre, según el querer de Dios. Muchas veces nuestro corazón es ciego a la luz de Dios. Se empeña en seguir su propio camino. Y camina sin rumbo con los ojos tapados… Y entonces, al final de ese camino que parecía maravillosamente iluminado, se entra en el valle oscuro de la tristeza y el desengaño, víctima del poder del Príncipe de este mundo.

 No, el amor que salva ha de conjugarse con la fe. La fe en Dios y en su palabra, la fe en Cristo, en su Evangelio, en la Iglesia que él fundó. Esa fe es la que nos conducirá a la posesión plena del amor, a la victoria sobre el maligno y sus secuaces.

 El hombre tendrá que caminar por caminos escarpados, por senderos difíciles de recorrer. Muchas veces, menos de las que pensamos, se tendrá la impresión de vivir crucificados, cosidos a la cruz de la renuncia y de la generosidad. Pero todo eso es la prueba que garantiza la autenticidad del verdadero amor, y la purificación dolorosa del fuego, que hace posible el milagro supremo de amar y de ser amado con el más grande amor que existe, el único verdadero amor, el de Dios.

2.- El vencedor de la muerte.- “Al anochecer de aquel día, el primero de la semana…” (Jn 20, 19). Jesús se apresura a volver junto a sus discípulos y apóstoles después de resucitar. Él sabía lo tristes y decaídos que se encontraban después de su crucifixión y muerte. Él comprendía que los de Emaús iniciaran una dispersión que, de haber tardado un día más, hubiera sido general. Aquellos hombres no podían ni imaginar que Jesús atravesara ileso las barreras de la muerte. A pesar de que el Maestro lo había predicho, ellos ni le habían entendido, ni habían aceptado como posible tal realidad; lo mismo que no aceptaron entonces, ni comprendieron luego cómo era posible que el Mesías, el Rey de Israel, terminase sus días en una cruz.

El Maestro amaba entrañablemente a los suyos y no les toma en cuenta tanta incredulidad, aquella dureza de corazón para aceptar sus palabras. Por eso se llega hasta ellos y les saluda con la paz, como si nada hubiera ocurrido, como si no le hubieran dejado solo cuando más los necesitaba, como si todo siguiera igual. Y no sólo les da la paz; le confiere, además, unos poderes únicos y supremos, los de perdonar los pecados, los de ser continuadores de su misión salvadora, ser sus enviados lo mismo que él lo es del Padre.

 Para hacer posible esa misión grandiosa, les comunica el Espíritu Santo, la fuerza misma de Dios que en Pentecostés vendrá con ímpetu y ardor los transformará en grandes pescadores de hombres, a ellos que eran unos pobres pecadores. Empujados por el viento divino alcanzarán los más lejanos puertos y pescarán en las más profundas aguas, realizarán la pesca más milagrosa de toda la Historia.

Hombres débiles eran, duros de mente para las cosas de Dios. Lo mismo que dudó Tomás, hubieran dudado probablemente todos los demás. Eran desconfiados, difíciles de convencer, hombres que se guiaban sobre todo por sus sentidos. Para creer no sólo tenían que ver sino también tocar.

 Jesús volvió de nuevo, dándoles otra vez su paz, pasando por alto su rudeza e incredulidad. “Trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo sino creyente”. Tomás cae rendido ante la evidencia y confiesa con humildad el señorío y la divinidad de Jesús. El Señor piensa entonces en nosotros, en los que vendríamos después y también quisiéramos, como Tomás, ver y tocar para creer. En aquella ocasión, para animarnos a creer, enuncia la última de sus bienaventuranzas, la felicidad inefable de quienes no necesitan verle para creer en él y para amarle sobre todas las cosas.

LITURGIA DOMINICAL

marzo 31st, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

EDICIÓN ESPECIAL DE SEMANA SANTA

DOMINGO DE RAMOS
1 DE ABRIL DE 2012

MONICIÓN

Acabamos de celebrar la procesión de Las Palmas. Va a comenzar nuestra Eucaristía a la cual os damos nuestra binevenida. Y deciros que estamos en la Semana Central de nuestra realidad como seguidores de Cristo. Hoy comenzamos la Semana Santa. Conmemoramos la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Él sabe muy bien a qué se compromete con esta opción que ha tomado; pero, Él ha venido a cumplir una misión y la llevará hasta el final. Deja que en su entrada lo aclamen los que lo han seguido. Quiere dejarles un mensaje muy claro. Él tan sólo quiere reinar en el corazón de cada hombre, y sabe que sólo los pobres, los pequeños, los niños se decidirán a vitorearlo con todos los riesgos. Pues ellos si guardan en su interior un corazón abierto a la novedad de Dios. Y eso es lo que Jesús ha venido a buscar. Pidámosle su gracia para seguirlo durante estos días lo más cerca posible. Todos estos momentos que nos taladrarán el corazón son necesarios para llegar a la Pascua.

JUEVES SANTO: MISA VESPERTINA DE LA CENA DEL SEÑOR
5 DE ABRIL DE 2012

 MONICIÓN 

 Dentro de unos instantes vamos a recibir en silencio al sacerdote, pero antes queremos deciros que vamos a celebrar sobre todo el Amor de Dios en la forma de la Institución de la Eucaristía. Y el amor de Cristo por todos sus discípulos –los de antes y los de ahora—a quienes les lava los pies. Hoy en todas las iglesias del mundo se repetirá estas muestras del amor de Dios a sus criaturas. Abramos, pues, nuestros corazones al amor, dejemos nuestras diferencias y comencemos a seguir al Señor Jesús en estos días fundamentales para nuestra Fe.

VIERNES SANTO: LA PASIÓN DEL SEÑOR
6 DE ABRIL DE 2012

 MONICIÓN 

 Es Viernes Santo. Y nos reunimos hoy para conmemorar el acto supremo de amor de Jesús hacia nosotros: su muerte para nuestra salvación. No es una Eucaristía, no es una misa. Se inicia en silencio, con el sacerdote postrado en tierra, ante el altar. Escucharemos el relato completo de la Pasión según San Juan. Y después iniciaremos un acto de adoración a la Cruz. Intentemos abrir nuestros corazones para comprender, en profundidad, que la salvación nos viene de la Cruz de Cristo. Terminaremos comulgando. El Cuerpo de Cristo que comeremos hoy es el que reservamos ayer –día de Jueves Santo—en el Monumento. Acompañemos a Jesús en estas horas difíciles de su Pasión y Muerte. Sigámoslo por el camino del Calvario. Acerquémonos a Él en estas horas difíciles. Y que nuestra alma se conmueva hasta lo más profundo por el sufrimiento de Nuestro Señor, que para nosotros es salvación para siempre. Comencemos, pues, en silencio, con el corazón abierto a la contemplación viva de las escenas que vamos a rememorar. 

VIGILIA PASCUAL DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

7-8 DE ABRIL DE 2012

 

 MONICIÓN ANTERIOR AL LUCERNARIO

Dentro de unos instantes iniciaremos la Vigilia Pascual. Vamos a salir del templo, para dirigirnos al exterior donde ya prende el fuego, que será bendecido. Se apegarán todas las luces de la iglesia y, tras encender el Cirio Pascual entraremos en procesión acompañando a la Luz Pascual. Se encenderán todas las luces e iniciaremos la celebración con el Pregón Pascual entonado por el sacerdote celebrante. Preparémonos con el ánimo abierto y el corazón alegre a festejar el éxito total del Señor Jesús.

 DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR
8 DE ABRIL DE 2012

 

Días de amor, dolor, esperanza y gloria

 Siempre hay una enorme emoción cuando se dan los primeros pasos para poner en la Red una obra como la presente. Y todo ello porque la realidad prodigiosa del cristiano se fundamenta, se troquela, estos días. Las conmemoraciones de Domingo de Ramos, Jueves Santo, Viernes Santo, la Vigilia de Resurrección y el Domingo de Pascua contienen lo más profundo de nuestra fe y eso, sólo con pensarlo, nos hace temblar, pero también la esperanza se abre a la gloria y muy felices iremos a la Iglesia en la noche del Sábado Santo para estar con el Resucitado. Días de amor y de gloria que llenan nuestras vidas.

 

LITURGIA DOMINICAL

marzo 24th, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

V DOMINGO DE CUARESMA

25 DE MARZO DE 2012

 

 PRIMERA LECTURA

 LECTURA DEL LIBRO DE JEREMÍAS 31, 31-34

 Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. No como la que hice con vuestros padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto: Ellos, aunque yo era su Señor, quebrantaron mi alianza –oráculo del Señor–. Si no que así será la alianza que haré con ellos, después de aquellos días –oráculo del Señor–: Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y no tendrá que enseñar a su prójimo, el otro a su hermano, diciendo: Reconoce al Señor. Porque todos me conocerán, desde el pequeño al grande –oráculo del Señor–, cuando perdone sus crímenes y no recuerde sus pecados.

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 50

R.- OH, DIOS CREA EN MI UN CORAZÓN PURO 

Misericordia, Dios mío, por tu bondad;

por tu inmensa compasión borra mi culpa,

lava del todo mi delito,

limpia mi pecado. R.-

 Oh, Dios crea en mí un corazón puro,

renuévame por dentro con espíritu firme;

no me arrojes dentro lejos de tu rostro,

no me quites tu santo espíritu. R.-

 Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.

Enseñaré a los malvados tus caminos,

los pecadores volverán a ti. R.-

 

SEGUNDA LECTURA

 LECTURA DE LA CARTA A LOS HEBREOS 5, 7-9

 Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas presentó oraciones y suplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de la salvación eterna.

 Palabra de Dios

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 12, 20-33

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos gentiles; éstos acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban:

– Señor, quisiéramos ver a Jesús.

Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó:

– Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre. Os aseguro, que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva el Padre le premiará. Ahora mi alma está agitada y, ¿qué diré? : Padre líbrame e esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre glorifica tu nombre.

Entonces vino una voz del cielo:

– Lo he glorificado y volveré a glorificarlo

La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel.

Jesús tomó la palabra y dijo:

– Esta voz no he venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí.

Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.

Palabra del Señor

COMENTARIO

 LA ALIANZA NUEVA Y EL GRANO DE TRIGO

 1.- Mirad que llegan días en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva. El que habla ahora, en nombre de Dios, es el profeta Jeremías. Jeremías sabe que en la alianza antigua, con Noé, con Abrahán, con Moisés, Dios se había comprometido a proteger a su pueblo, siempre y cuando éste cumpliera los mandatos que el Señor le daba. El profeta Jeremías sabe también que el pueblo no había cumplido en muchísimas ocasiones los mandatos del Señor, por lo que se había hecho merecedor de muchos de los males que había padecido. Pues bien, el Señor, por boca del profeta, les dice ahora: mirad que llegan días en que haré con la casa de Israel y de Judá una alianza nueva y distinta: “meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones, todos me conocerán, cuando yo perdone sus crímenes y no recuerde sus pecados”. Dios, gratuitamente, perdonará a su pueblo y todos le conocerán. Los cristianos siempre hemos visto en este texto un anuncio de lo que sería la nueva y eterna alianza que hizo Dios con nosotros, a través de su hijo Jesucristo. El cuerpo de Cristo, que será entregado por nosotros, y la sangre de Cristo, que será derramada por nosotros, nos han conseguido, generosa y gratuitamente, el perdón y la gracia de Dios. Ya no hacen falta más sacrificios expiatorios; el sacrificio único de Cristo nos ha traído para siempre la salvación. Si nosotros, durante nuestra vida, vivimos en comunión con Cristo y somos miembros vivos de su cuerpo, moriremos y resucitaremos con él. Esta es la nueva y eterna alianza que entrevió y profetizó el profeta Jeremías.

2.- Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo. Cristo está pensando en sí mismo cuando dice esta frase. Él va a morir, como el grano de trigo, y resucitará, como espiga dorada por el sol. Esto era lo que no acababan de entender sus discípulos: que Cristo tuviera que morir y que sólo cuando muriera sería “elevado sobre la tierra, atrayendo a todos hacia él”, con su resurrección. Cristo les dice que los que quieran seguirle tendrán que morir, como el grano de trigo, antes de resucitar con él; “el que quiera servirme, que me siga”. Sólo por la cruz del calvario se llega a la luz de la resurrección. Sabemos, pues, que para ser discípulos y seguidores de Cristo debemos hacer del sufrimiento un camino de salvación. No nos gusta sufrir por sufrir, detestamos el sufrimiento inútil y absurdo, tanto para nosotros mismos como para los demás. Pero la vida está llena de dolores necesarios para nuestra salud corporal y espiritual. Estos son los dolores que debemos aceptar con valentía cristiana, haciendo de ellos camino de salvación. A Cristo tampoco le gustaba sufrir –mi alma está triste hasta la muerte-, pero, porque su sufrimiento y su muerte eran necesarios para la salvación del mundo, aceptó el sufrimiento –no se haga mi voluntad, sino la tuya-.

3.- Señor, quisiéramos ver a Jesús. Esto le decían unos gentiles a Felipe, el de Betsaida de Galilea. Estos gentiles habían oído hablar de las maravillas que hacía Jesús y querían conocerlo. Los que tenemos la suerte de conocer, aunque sea muy imperfectamente, a Jesús, debemos estar siempre dispuestos a contar las maravillas que Dios ha hecho en nosotros a través de su hijo, Cristo, y a llevar a los que no le conocen hasta él. “El que me ve a mí, le había dicho el mismo Jesús a Felipe, ve al Padre”. A través de la figura de Cristo debemos los cristianos llevar a las personas al conocimiento de Dios. Y nosotros mismos que, a través de la fe, ya hemos visto a Jesús, debemos pedir todos los días a nuestro Padre Dios que nos haga ver cada día con un poco más de claridad a la persona de Cristo. Ver a Cristo, para nosotros, debe ser acercarnos cada día un poco más a él, hasta vivir en comunión totalmente con él.

 

Solemnidad de la Anunciación del Señor
26 de marzo de 2012

 

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 7, 10-14; 8, 10

En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz:

—Pide una señal al Señor, tu Dios: en el hondo del abismo o en lo alto del cielo.

Respondió Acaz:

—No la pido, no quiero tentar al Señor.

Entonces dijo Dios:

—Escucha casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios con nosotros”.

Palabra de Dios

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA A LOS HEBREOS 10, 4-10

Hermanos:

Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo:

—Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: “Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad”.

Primero dice:

—No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias.

Después añade:

—Aquí estoy yo para hacer tu voluntad.

Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

Palabra de Dios

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 1, 26-38

A los seis meses el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo:

—Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

Ella se turbó ante estas palabras y se preguntó qué saludo era aquel. El ángel le dijo:

—No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su Padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Y María dijo al ángel:

— ¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?

El ángel le contestó:

—El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.

María Contestó:

—Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.

Y la dejó el ángel.

Palabra del Señor

COMENTARIO

LA HUMANIZACIÓN DE DIOS Y LA DIVINIZACIÓN DEL HOMBRE

 1.- Vas a concebir en tu seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El mensaje de la anunciación es el mensaje de la humanización de Dios, de la encarnación de Dios en el seno de una mujer llamada María. Ya, a través de los profetas del Antiguo Testamento, Dios mismo le había dicho una y otra vez a su pueblo que ningún pueblo tenía unos dioses tan cercanos a ellos, como está él siempre cerca de su pueblo. Y este es el mensaje consolador que la fiesta de la Anunciación nos trae, un año sí y otro también, a nosotros, los cristianos: nuestro Dios no sólo se preocupa de nosotros, sino que se ha hecho uno de nosotros, para enseñarnos el camino más certero que nos lleva hacia él. A través de María, Dios mismo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Por la vida, muerte y resurrección de su hijo, el Padre Dios nos perdona los pecados y nos ofrece la salvación. En esta fiesta de la Anunciación, los cristianos debemos dar gracias a Dios por el maravilloso regalo de su hijo. Y la mejor manera de dar gracias a Dios por el regalo de su hijo es hacer de Cristo nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida. Para que la humanización de Dios no haya sido para nosotros un regalo inútil, debemos nosotros mirar y seguir a Jesús de Nazaret y predicar su doctrina, su evangelio, al mundo entero. Debemos hacer de la persona de Jesús de Nazaret nuestro mejor amigo y nuestro mejor modelo. Antes que nada y nadie, Jesús de Nazaret es la persona a la que nosotros seguimos, admiramos y adoramos.

2.- Dijo María: he aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. María quedó llena de Dios; María, una criatura humana, se hizo divina. Esta es también la misión y la vocación de todos los cristianos: vivir en comunión con Dios, siendo imágenes y espejos de Dios en nuestros pensamientos, palabras y obras. San Pablo nos dice que en Dios nos movemos, vivimos y somos; en esta fiesta de la Anunciación debemos hacer realidad esta afirmación de San Pablo. San Agustín nos dice que “para hacer dioses a los hombres, se hizo hombre el que era Dios”. Sí, también Dios quiere encarnarse en cada uno de nosotros; Dios quiere que vivamos en la tierra siendo estandartes y sagrarios de Dios. La virgen María no es imitable en cuanto madre del Verbo, pero sí es imitable en cuanto portadora de Dios. Cuando los demás ven a un verdadero cristiano, deben ver, de alguna manera, a Dios. La vida de un verdadero cristiano puede y debe ser la mejor prueba de la existencia de Dios, del Dios encarnado en el seno de la Virgen María. Si vivimos así, transparentando a Dios en nuestras vidas, podremos celebrar con alegría y agradecimiento la fiesta de la Anunciación del Señor.

LITURGIA DOMINICAL

marzo 17th, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

IV DOMINGO DE CUARESMA

18 DE MARZO DE 2012

El Domingo de la Alegría

Estamos ante el domingo Laetare, ante el Domingo de la Alegría. Y así se ha llamado desde hace siglos este Cuarto de Cuaresma. Y ello por la palabra Laetare que iniciaba, en latín, la antífona de entrada sacada del Libro del Profeta Isaías. Es también el domingo en que Jesús de Nazaret dialoga con Nicodemo sobre la necesidad de nacer de nuevo…Nicodemo sería después un gran discípulo del Maestro y quien, con José de Arimatea, dio sepultura Jesús, tras el drama del Gólgota.

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE LAS CRÓNICAS 36, 14-16. 19-23

En aquellos días, todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, según las costumbres abominables de los gentiles, y mancharon la casa del Señor, que él se había construido en Jerusalén. El Señor, Dios de sus padres, les envió desde el principio avisos por medio de sus mensajeros, porque tenía compasión de su pueblo y de su morada. Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que subió la ira del Señor contra su pueblo a tal punto que ya no hubo remedio.

Los caldeos incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén; pegaron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. Y a los que escaparon de la espada los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos del rey y de sus hijos hasta la llegada del reino de los persas; para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta Jeremías:

– Hasta que el país haya pagado sus sábados, descansará todos los días de la desolación, hasta que se cumplan los setenta años.

En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra del Señor, por boca de Jeremías, movió el Señor el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino:

– Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá. Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él, y suba!

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 136

R.- QUE SE ME PEGUE LA LENGUA AL PALADAR SI NO ME ACUERDO DE TI.

 Junto a los canales de Babilonia

nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión;

en los sauces de sus orillas

colgábamos nuestras cítaras. R.-

 Allí los que nos deportaron nos invitaban a cantar;

nuestros opresores, a divertirlos:

«Cantadnos un cantar de Sión.» R.-

 ¡Cómo cantar un cántico del Señor

en tierra extranjera!

Si me olvido de ti, Jerusalén,

que se me paralice la mano derecha. R.-

 Que se me pegue la lengua al paladar

si no me acuerdo de ti,

si no pongo a Jerusalén

en la cumbre e mis alegrías. R.-

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS 2, 4-10

Hermanos:

Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo –por pura gracia estáis salvados–, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con Él. Así muestra en todos los tiempos la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya. Dios nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.

Palabra de Dios.

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 3, 14- 21

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:

– Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en él no será condenado; el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

Palabra del Señor

COMENTARIO

 LAS PANCARTAS DE LA CALLE

 Celebramos en este cuarto domingo de cuaresma el llamado Domingo “Laetare”, es decir “Alégrate” por la proximidad de la Santa Pascua. ¿Poseemos razones para la alegría? ¿Mirando a nuestro alrededor podemos sonreír, levantarnos o dar una ojeada con optimismo al futuro?

 1.- Recientemente, en un estudio sociológico sobre España, nos hemos desayunado con que la práctica religiosa ha aumentado un 4%. Muchas lecturas se pueden desprender de esta publicación de datos. Entre otras que, las personas, necesitamos más profundas y auténticas razones para la esperanza. Que el entorno que nos presiona y nos maniata lejos de producir en nosotros un efecto de vida y de paz, nos conduce a todo lo contrario.

 ¿Dónde están nuestras fuentes de satisfacción? ¿En el circo en el que a veces se convierte nuestra vida? ¿En aquello que los tecnócratas diseñan para nuestro día a día?

 2.- La Pascua, que asoma en la esquina de la santa cuaresma, nos brinda la luz de Jesucristo. Viviremos con pasión y devoción lo que, el ruido del día a día, nos impide disfrutar: la presencia de un Cristo que es salvación, redención o más allá.

 Es extraño, por no decir imposible, caminar por una calle o una vía sin encontrarnos con una pancarta que no reclame, anuncie, convoque o no diga algo. Jesucristo en medio del caos es un estandarte de vida y de resurrección. Pero, para que así lo apreciemos, hemos de saber mirar en la dirección adecuada. ¿Qué nos impide contemplar, amar, celebrar y desear a Cristo?

 3.- La Pascua, y no lo olvidemos, es el paso de Dios por medio de nosotros. Lo hizo en Navidad (de una forma humilde) y, de nuevo, lo realiza de un modo radical: nos ofrece la prueba de su máximo amor en cruz. ¿Quién busca a quién? ¿Buscamos nosotros a Dios o es Dios quien nos busca a nosotros? No lo dudemos, siempre, la iniciativa está en Él, viene de Él y en nosotros, tan sólo, reside la respuesta. ¿Qué le respondemos?

 4.- Que en el sprint final de la cuaresma nos sintamos atraídos por la persona de Jesucristo. La Nueva Evangelización sólo será posible con cristianos evangelizados. ¿Cómo vamos a presentar como modelo de referencia a Jesús si, previamente, no lo sentimos en propias carnes? ¿Cómo vamos a proponerlo como blasón de tantos valores que hacen falta en nuestro mundo si preferimos enarbolar en nuestras manos cometas de colores, sin consistencia, volátiles o sin contenido alguno?

 5.- Una vida sin Dios es un barco a la deriva, una embarcación sin ancla. La Semana Santa que llama a nuestra puerta puede ser una gran ocasión para llenarnos de entereza y de fortaleza. Para reconstituirnos por dentro y para sentirnos con capacidad, venida de lo alto, seguir adelante. Pero, también, para volver a las fuentes de nuestra fe. Para saber en qué creemos, en quién creemos y por qué creemos.

 Es cuestión de levantar la cabeza, de no dejarnos despistar por otras banderas que no sean las de la fe y la confianza en Dios. Sólo así sentiremos que nuestra vida estará tocada por la resurrección y la vida que Jesús nos ofrece a su paso cerca de nosotros.

SAN JOSE, ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA, DIA DEL SEMINARIO

19 DE MARZO DE 2012

 

PRIMERA LECTURA

 LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL 7, 4-5a.12a.16

En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor:

–Ve y dile a mi siervo David: “Esto dice el Señor: Cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré el trono de su realeza. Él construirá una casa para mi nombre y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre, y él será para mi hijo. Tu casa y tu reino durarán para siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre”.

Palabra de Dios

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 4,13.16-18.22

Hermanos:

No fue la observancia de la Ley, sino la justificación obtenida por la fe, la que obtuvo para Abrahán y su descendencia la promesa de heredar el mundo. Por eso, como todo depende de la fe, todo es gracia; así, la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la descendencia legal, sino también para la que nace de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros. Así, dice la Escritura:

– Te hago padre de muchos pueblos.

Al encontrarse con el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia a lo que no existe, Abrahán creyó. Apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se había dicho:

– Así será tu descendencia.

Por lo cual le valió la justificación.

Palabra de Dios

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 1, 16.18-21.24a

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo, José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

– José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mando el ángel del Señor.

Palabra del Señor

COMENTARIO

 SAN JOSÉ, UN HOMBRE DE FE Y DE VOCACIÓN DE SERVICIO

 1.- San José nació para servir silenciosamente. En los evangelios no encontramos ni una sola palabra dicha por San José. Sin embargo, se nos dice que San José, obedeciendo al ángel, protegió a María contra los que hubieran podido lapidarla, al encontrarla embarazada antes de convivir con su esposo. También protegió al Niño, huyendo a Egipto para librarlo de Herodes. San José no pensó en sí mismo, ni reaccionó con orgullo herido, cuando comprobó que su prometida estaba embarazada. Sólo pensó en el bien de María y en defenderla contra sus posibles acusadores. Tampoco se preocupó de sí mismo, ni en las muchas dificultades del viaje, cuando el ángel le dijo que huyera a Egipto. Por lo poco que sabemos de San José, podemos deducir que fue una persona siempre al servicio de los demás, callada y silenciosamente. Es esta una virtud grande y difícil de practicar, porque a todos nosotros nos gusta pregonar nuestras buenas acciones. Espontáneamente, pensamos primero en nosotros mismos, antes que en los demás. Y nos gusta que los demás conozcan y valoren las cosas buenas que nosotros hacemos. Estas virtudes de humildad y vocación de servicio que tuvo San José son virtudes que nosotros debemos imitar y pedirle a Dios que nos las conceda. Es una buena oración que podemos hacer hoy, en la fiesta de San José.

2.- San José fue un hombre de fe. Hacía falta mucha fe para no creer lo que estaba viendo: que su prometida, embarazada, le había sido infiel. Él creía en María, porque la amaba apasionadamente, y creía en Dios, porque era su único Señor. Veía que María estaba embarazada, pero su fe en María le decía que ella no podía ser culpable de nada; sabía que Dios castigaba a las adúlteras, porque así lo decía la Ley, pero su amor a Dios le decía que Dios no podía castigar a María, porque esta siempre había querido ser una humilde esclava del Señor. Él creía firmemente que María le había sido fiel, porque sabía que María era fiel al Señor. Y actuó movido por la fe, consolado e iluminado por el ángel. Creyó interiormente, a pesar de todas las apariencias exteriores. No nos es fácil hoy a nosotros, hijos de la ciencia y de la experiencia, creer en las maravillas de Dios. Creer hoy para nosotros supone un profundo acto interior de fe, porque son muchos los que nos dicen que no es posible ver a Dios, con los solos ojos de la ciencia, en el universo. Tenemos que creer con los ojos del alma lo que no podemos ver con los ojos del cuerpo y eso supone un gran acto de fe. Que San José nos ayude en este día a ser personas de profunda fe.

 3.- Día de las vocaciones sacerdotales. A la falta de fe y a la falta de vocación de servicio se debe, entre otras causas, la falta de vocaciones sacerdotales. Si nuestra sociedad educara a sus hijos en la fe cristiana y en la vocación de servicio, las vocaciones sacerdotales florecerían. Pero, desgraciadamente, no es así. Se educa a los niños para que triunfen social y económicamente, al margen de los valores cristianos. Pedir hoy por las vocaciones sacerdotales es pedir por una educación humana y cristiana, de acuerdo con el evangelio de Jesús de Nazaret. En este día de San José, pidamos al Señor que inspire a los padres y madres de familia, para que eduquen a sus hijos en la vocación de servicio y en la fe cristiana; sólo así podrán surgir dentro de la familia vocaciones sacerdotales.

LITURGIA DOMINICAL

marzo 10th, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

III DOMINGO DEL CUARESMA
11 DE MARZO DE 2012

El Señor expulsa a los mercaderes

Los malos mercaderes han suscitado en este mundo nuestro de hoy una crisis de impredecibles consecuencias. Ya llevamos mucho tiempo en la crisis y no sabemos cuando terminará. Jesús de Nazaret haciendo un zurriago de cuerdas –no era una espada letal—expulsó y desbarató unos puestos del templo de Jerusalén donde el rito se convertía en tráfico, donde la religión se hacia dinero. La enseñanza nos vale para hoy. Y hemos de estar muy atentos para que nadie convierta el rito y el culto en algo reprobable.

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL ÉXODO 20, 1-17

En aquellos días el Señor pronunció las siguientes palabras:

– Yo soy el señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud. No tendrás otros dioses frente a mí. No te harás ídolos –figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, o en el agua debajo de la tierra–. No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso: castigo el pecado de los padres en los hijos, nietos y biznietos cuando me aborrecen. Pero actúo con piedad por mil generaciones.

No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso. Fíjate en sábado para santificarlo. Durante seis días trabaja y haz tus tareas, pero el día séptimo es un día de descanso dedicado al Señor, tu Dios: No harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el forastero que vive en tus ciudades. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra, el mar y lo que hay en ellos. Y el séptimo día descansó, por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.

Honra a tu padre y a tu madre: así prolongarán tus días en la tierra, que el Señor, tu Dios, te va a dar. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás testimonio falso contra tu prójimo. No codiciarás los bienes de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni un asno, ni nada que sea de él.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 18

R.- SEÑOR TÚ TIENES PALABRAS DE VIDA ETERNA.

La ley del Señor es perfecta

y es descanso del alma;

el precepto del Señor es fiel

e instruye al ignorante R.-

 Los mandatos del Señor son rectos

y alegran el corazón;

la norma del Señor es límpida

y da luz a los ojos. R.-

 La voluntad del Señor es pura

y eternamente estable;

los mandamientos del Señor son verdaderos

y enteramente justos. R.-

 Más preciosos que el oro,

más que el oro fino;

más dulces que la miel

de un panal que destila. R.-

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 1, 22-25

Hermanos:

Los judíos exigen signos; los griegos buscan sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado; escándalo para los judíos, necedad para los griegos; pero para los llamados a Cristo –judíos o griegos–: fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Palabra de Dios

EVANGELIO

 LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN - 252, 13

Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:

– Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.

Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: “el celo de tu casa me devora”.

Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:

– ¿Qué signos nos muestras para obrar así?

Jesús contestó:

– Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

Los judíos replicaron:

– Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?

Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de lo que había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la Palabra que había dicho Jesús. Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía, pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.

Palabra del Señor

COMENTARIO:

1.- No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre. Los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y los cambistas, no pensaban que estaban profanando el templo. Estaban ejerciendo un oficio legal y beneficioso para muchas personas. Los que iban al templo a ofrecer el sacrificio de algún animal necesitaban previamente comprar el animal y los que venían de fuera y no tenían moneda oficial necesitaban cambiar sus monedas para pagar el animal del sacrificio. Lo hacían, además, en el atrio de los gentiles, no en el interior sagrado del templo. Su actividad no sólo era legal, sino necesaria. Entonces, ¿por qué les echa del templo Jesús a latigazo limpio? Seguramente, no por lo que hacían, sino por el modo y el lugar donde lo hacían. Porque, aunque su actividad fuera civil y religiosamente permitida, no era una actividad al servicio de la religión, sino únicamente al servicio del mercado. Todo el templo debía estar al servicio de la religión, pero los vendedores y cambistas usaban el templo con intereses exclusivamente comerciales. Para ellos el templo no era un lugar al servicio de la religión, sino un lugar al servicio de un mercado, del que ellos eran los principales beneficiarios. Ellos se aprovechaban de las personas sencillas y religiosas, no para servir a la religión, sino para llenar sus bolsillos. Los sacerdotes y mandatarios del templo lo permitían y alentaban porque también ellos se enriquecían con la actividad de los vendedores y cambistas. Jesús quería purificar el templo, purificando todas las actividades que se hacían en el templo. Nunca la religión al servicio del mercado; el único fin de la religión es acercarnos a Dios y vivir en comunión con él. Toda actividad religiosa que tenga otros fines merece ser purificada y Jesús la rechazaría, aunque los jefes religiosos de turno la permitan y la alaben. Que cada uno de nosotros –preferentemente los que tengamos mayor responsabilidad en iglesias y santuarios- saquemos las consecuencias pertinentes, no sea que Jesús tenga que venir a expulsarnos del templo también a alguno de nosotros a latigazo limpio.

2.- Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Jesús dice esto en respuesta a los judíos que le preguntan: ¿qué signos nos muestras para actuar así? ¿Cómo debemos entender ahora nosotros la respuesta de Jesús? Todos sabemos que, cuándo se escribe este texto evangélico, el templo de Jerusalén ya había sido destruido. Para aquellos primeros cristianos el único templo vivo al que ellos debían acudir para obtener de Dios el perdón y la gracia es Jesucristo. Jesucristo es el único y verdadero templo vivo. Por el bautismo también nosotros somos templos vivos de Dios San Pablo explicará esto sabiamente en sus cartas, sobre todo en su primera carta a los corintios. “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el espíritu de Dios habita en vosotros?… El templo de Dios es santo. Ese templo sois vosotros… Glorificad a Dios con vuestro cuerpo”. Sí, cada uno de nosotros somos cuerpo de Cristo, templo de Dios. Esta certeza de que todos nosotros debemos vivir como templos vivos nos debe llenar de alegría y de responsabilidad. Con el mismo respeto y amor con el que comulgamos con Dios, debemos comulgar con nuestros hermanos. Toda persona está llamada a ser gloria de Dios. No despreciemos nunca a una persona humana.

¡AYUDENOS”

        A las personas que quieran y puedan ayudarnos económicamente para sostenimiento del Templo Parroquial de Mengabril, les pedimos que nos ayuden para poder sufragar los gastos de luz, velas, vino, formas, incienso, cirio pascual …..  No es una subcrición, es una ayuda momentanea para salir de los números rojos que tenemos.

        La cuenta de la parroquia es la siguiente:

        PARRROQUIA DE SANTA MARGARITA, MENGABRIL

         CAJA DE EXTREMADURA. NÚMERO DE CUENTA: 2099.  0045.  24.  0000035936

LITURGIA DOMINICAL

marzo 2nd, 2012 | Escrito por Jose Donoso en LITURGIA DOMINICAL

II Domingo de Cuaresma
4 de marzo de 2012

El Domingo de la Transfiguración

Jesús muestra su gloria a sus discípulos como consuelo y preparación para los terribles días que iban a vivir poco después. Pero los apóstoles, presentes en el Monte Tabor, no supieron aprovechar la experiencia. Probablemente, ni la entendieron. A nosotros, hoy, nos puede ocurrir lo mismo. Jesús está siempre cerca de nosotros señalándonos el camino y dándonos recursos para salvar las dificultades del camino espiritual. Pero no es fácil, a veces, entender al Maestro. Ojala el Espíritu Santo nos movilice muy especialmente para aprovechar esta Cuaresma, este tiempo de conversión, lucha y victoria…

 PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL GÉNESIS 22, 1-2.9-13.15-18

En aquellos días Dios puso a prueba a Abrahán llamándole:

– ¡Abrahán!

Él respondió:

– Aquí me tienes.

Dios le dijo:

– Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo en sacrificio, sobre uno de los montes que yo te indicaré.

Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí un altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor gritó desde el cielo:

– ¡Abrahán, Abrahán!

Él contestó:

– Aquí me tienes.

Dios le ordenó:

– No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, a tu único hijo.

Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. El ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán desde el cielo:

– Juro por mí mismo –oráculo del Señor–: Por haber hecho eso, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistaran las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido.

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 115

R.- CAMINARÉ EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR, EN EL PAÍS DE LA VIDA

 Tenía fe, aun cuando dije:

“Qué desgraciado soy.”

Mucho le cuesta al Señor

la muerte de tus fieles. R.-

 Señor, yo soy tu siervo,

siervo tuyo, hijo de tu esclava:

rompiste mis cadenas.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,

invocando tu nombre, Señor. R.-

Cumpliré al Señor mis votos,

en presencia de todo el pueblo;

en el atrio de la casa del Señor,

en medio de ti Jerusalén. R.-

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 8, 31b-34

Hermanos:

Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por nosotros, ¿cómo no nos dará todo con Él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica, ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?

Palabra de Dios

EVANGELIO

 LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.

Se les apreció Elías y Moisés conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús:

– Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

Estaban asustados y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube:

– Este es mi Hijo amado; escuchadlo.

De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús los mandó:

– No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos.

Esto se les quedó grabado y discutían que querría decir aquello de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor

 

 COMENTARIO:

   1.- Se transfiguró delante de ellos. La transfiguración del Señor delante de Pedro, Santiago y Juan ocurrió unos seis días después de haber dicho Jesús a sus discípulos que “el Hijo del Hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días”. En aquel momento, como nos dice también el texto evangélico: “Pedro, tomándole aparte se puso a reprender a Jesús, y Jesús, a su vez, reprendió a Pedro, diciéndole: Quítate de mi vista. Satanás”. Pues bien, en este contexto, debemos entender la transfiguración del Señor, como la respuesta de Jesús a los tres discípulos. Los discípulos estaban apesadumbrados y abatidos, sin entender muy bien lo que Jesús había querido decirles con aquellas palabras. No podían creer que a Jesús, el Mesías, lo pudieran ajusticiar y matar las autoridades de Israel y, por otro lado, no entendían qué había querido decir con eso de que resucitaría a los tres días. ¿Es que el Jesús con el que ellos convivían era un Mesías distinto al que ellos se habían imaginado? La respuesta de Dios, desde la nube, no pudo ser más clara: “este es mi Hijo amado, escuchadle”. Ahora no debían tener ya más dudas: sí, el Jesús que ellos conocían y que les había dicho que sería condenado y ajusticiado era el mismo que ellos acababan de ver ahora transfigurado y glorioso, este era el Hijo amado de Dios, al que debían escuchar y obedecer. El prefacio de la misa de este domingo dice muy claramente cuál es el mensaje de esta fiesta: “Cristo, nuestro Señor, después de anunciar su muerte a sus discípulos, les mostró en el monte santo el esplendor de su gloria, para testimoniar, de acuerdo con la Ley y los Profetas, que la Pasión es el camino de la Resurrección”.

2.- Qué bien se está aquí. ¡Qué humano era Pedro y qué espontáneo! Cuando las cosas nos van bien, ¡qué a gusto se está! La visión de un Jesús transfigurado le había dejado a Pedro fascinado. ¿Por qué tenían que volver ahora a la llanura, a seguir sufriendo y peleándose con ancianos, escribas y fariseos? “Desciende, Pedro, le dirá San Agustín cuatro siglos más tarde, tú que deseabas descansar en el monte…; trabaja, suda, padece algunos tormentos a fin de llegar, por el brillo y la hermosura de las obras hechas en caridad, a poseer eso que simbolizan los blancos vestidos del Señor. ¡Qué maravillosa nos parece la realidad, cuando la vemos transfigurada por los ojos de la fe! Pero, desgraciadamente, eso sólo nos ocurre en algunos momentos privilegiados. En el día a día la realidad se nos impone como algo monótono, vulgar, y, a veces, hasta hiriente e inhóspita. Los momentos de visión de la realidad transfigurada por la fe deben servirnos para soportar con más fe y entereza el duro vivir de cada día. ¡Qué hermoso y qué agradable es estar y sentirse en comunión con Dios y con los hermanos!

 

TABLÓN DE ANUNCIOS

marzo 2nd, 2012 | Escrito por Jose Donoso en TABLÓN DE ANUNCIOS

CELEBRACIÓN PENITENCIAL

 

CELEBRACIÓN PENITENCIARIA COMUNITARIA

EN LA PARROQUIA DE MENGABRIL

FECHA:          MARTES, 27,  DE MARZO

HORA:             6:00  DE LA TARDE

Para todos los chichos y chicas de la Catequesis de Confirmación y Primera Comunión, sus padres, familiares y todas las personas que quieran participar.